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Argentina conoció la brutal persecución y guerra jurídico política contra Rafael Correa

Buenos Aires, la capital argentina es la sede de las “I Jornadas Internacionales. Desafíos en el Campo de los Derechos Humanos. El lawfare en América Latina y su impacto en la vigencia de los derechos humanos”, cuya primera jornada se cumplió ayer.

Allí participó el expresidente del Ecuador, Rafael Correa Delgado, quien expuso en el Centro Cultural Haroldo Conti, dentro del Espacio Memoria y Derechos Humanos (ex ESMA). Planteó que “la guerra jurídica” contra “dirigentes progresistas” de América Latina constituye “una estrategia regional, que está articulada” y que se desplegó en el hemisferio “tras años de estrategia” y de “infiltrar a nuestros sistemas judiciales”.

“Esto no es casualidad, que le pase a Cristina (Fernández de Kirchner), a Lula, a Jorge Glas (exvicepresidente ecuatoriano), a Evo Morales, a Dilma (Rousseff), a mí mismo”, remarcó y señaló que la práctica de utilizar los resortes del Poder Judicial para combatir a los gobiernos progresistas se implementó con el objeto de “robarles la libertad a los adversarios políticos, para neutralizarlos”, recogió la agencia de noticias Télam.- Advertisment Article Inline Ad –

En relación a su situación personal, Correa manifestó que “la brutal persecución de los últimos cinco años” que se desplegó contra él y contra otros representantes de la llamada “Revolución ciudadana” (el correísmo, que hace unos meses creó un nuevo partido) también tuvo como motivación “quebrarlos económicamente”, y en su caso contó que “está trabajando solo para pagar abogados”.

“Pero mi situación personal no es nada al lado de la de Jorge Glas, que ya lleva seis años preso”, advirtió. Analizando la ofensiva judicial contra los espacios del progresismo o de la izquierda de América Latina, el ex presidente de Ecuador aseguró que, para lograr sus objetivos, el lawfare se basa en “dos ejes”: “el eje mediático” y “el eje judicial”.

El ex jefe de Estado de Ecuador, que desde hace años reside en Bruselas (Bélgica) e integra el Grupo Puebla, definió a su sucesor Lenin Moreno como un “sociópata” y “traidor”, y lo acusó de hacer un pacto con la constructora brasileña Odebrecht para “quitar a Glas de la vicepresidencia” para lo cual la empresa tenía que involucrar de modo arbitrario al entonces vicepresidente.

En cuanto al actual mandatario de su país, el banquero Guillermo Lasso, se refirió a la investigación conocida como Pandora Papers y el hallazgo de documentos que lo asocian a la práctica de ocultar parte del patrimonio en guaridas fiscales.

“Cada vez que buscan plata mal habida encuentran su plata mal habida. Como decía (Hugo) Chávez, váyanse al carajo, si los ladrones son ellos”, exclamó Correa y no ocultó su emoción cuando le preguntaron por cómo vivió su familia todos estos hechos, donde llegó a tener “47 investigaciones criminales en su contra”.

“El ‘lawfare’ o ‘guerra jurídica’ se ha constituido en los últimos años en un fenómeno de gran trascendencia, tanto por la generalización de sus métodos como por su significativo impacto en el devenir político, económico, social y cultural en nuestro país en particular, y en América Latina en particular”, señalaron en la convocatoria a este encuentro, en el que se desarrollarán mesas de debate con la participación de funcionarios, legisladores y especialistas.

En este sentido, se indicó que se trata de una práctica que se basa en “la utilización del aparato jurídico y legal de los Estados en función de concretar políticas regresivas en materia de derechos humanos, no es novedad en la región”.

“En el caso de la Argentina, durante la gestión presidencial de Maurcio Macri, entre 2015 y 2019, “la estrategia de ‘guerra jurídica’ se volvió una práctica sistemática”, se subrayó en el texto difundido por la Secretaría de Derechos Humanos.

Con información de AGENCIA TÉLAM Suscribete a nuestro Canal de Youtube para mas Informacion

Periodista Ecuatoriano comprometido con la verdad absoluta.

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